Día: 10 de octubre de 2026

  • Capitulo III – El precio de los alquileres

    Capitulo III – El precio de los alquileres

    En comparación con otras grandes capitales mundiales (como Nueva York, Londres o París), el alquiler en Japón es sorprendentemente razonable, aunque la respuesta varía enormemente según la ubicación, el tamaño del apartamento y los costes iniciales de entrada y en cualquier caso no está exento de dificultad. Incluso puede ocasionar tener que pedir un crédito bancario debido a esos costes iniciales

    1. Precios medios mensuales (según ubicación)

    El tamaño en Japón se mide habitualmente en tatamis o en metros cuadrados (un piso de 1 persona suele rondar los 20–30 m²):

    Ubicación / Tipo de vivienda Rango medio en yenes Equivalente aproximado
    Estudio / 1 dormitorio (Fuera del centro de Tokio o periferia) ¥50.000 – ¥80.000 / mes 300 € – 500 € / mes
    Estudio / 1 dormitorio (Zonas céntricas de Tokio) ¥90.000 – ¥150.000 / mes 550 € – 900 € / mes
    Piso de 2-3 dormitorios (Tokio céntrico / Familias) ¥180.000 – ¥300.000+ / mes 1.100 € – 1.800 €+ / mes
    Otras grandes ciudades (Osaka, Nagoya, Fukuoka, Sapporo) – 1 dormitorio y fuera del centro) ¥40.000 – ¥75.000 / mes 250 € – 460 € / mes

    (Tip: En Japón se suele cumplir la regla de que cuanto más cerca esté la vivienda de la estación de tren/o el metro, más caro es el alquiler, bajando notablemente de precio si está a más de 10-15 minutos a pie).

    2. El verdadero problema: Los gastos de entrada (Initial Costs)

    Lo que hace que alquilar en Japón parezca caro no es el pago mensual, sino el dinero que hay que desembolsar al firmar el contrato. Los gastos iniciales pueden sumar entre 3 y 6 meses de alquiler por adelantado (incluye el depósito que se explica a continuación):

    Depósito / Fianza (Shikikin): 1-2 meses de alquiler (reembolsable al terminar el contrato, restando desperfectos).

    Dinero de agradecimiento (Reikin): 1-2 meses de alquiler (un regalo obligatorio no reembolsable para el propietario; aunque cada vez hay más pisos «Zero Reikin»).

    Comisión de agencia (Chūkai tesūryō): 0.5 a 1 mes de alquiler + impuestos.

    Empresa garante (Garantor fee): 0.5 a 1 mes de alquiler (casi todos los propietarios exigen contratar una empresa fiadora).

    Seguros obligatorios: Seguro de incendios y cambio de cerradura.

    3. Factores clave a tener en cuenta

    El parque inmobiliario no se encarece rápido: A diferencia de Occidente, donde las viviendas usadas ganan valor, las casas y apartamentos en Japón se deprecian con el tiempo. Un piso con más de 20 o 30 años de antigüedad suele ser sensiblemente más barato.

    Sin muebles: Salvo en apartamentos temporales o residencias para extranjeros (share houses), los alquileres estándar vienen completamente vacíos (a veces incluso sin lámparas o aire acondicionado instalado).


    El precio de la vivienda.

    En el mercado, ha sufrido como en la mayoría de los países un incremento importante. Las tres primeras cifras de las etiquetas pequeñas representan los incrementos en zonas semirrurales o rurales, donde en los 15 últimos años, se han disparado.

  • Capítulo II – El incremento de los alquileres

    Capítulo II – El incremento de los alquileres

    Sigamos desarrollando o analizando la comparativa de nuestra problemática de la vivienda con la de otro entorno político y cultural bastante alejado del nuestro. Y por supuesto no estoy defendiendo la idea de que «aquello sea un paraíso» como veremos especialmente en la última entrega (seguramente mañana)

    En Japón no existe un límite porcentual fijo establecido por ley (como un porcentaje máximo o un tope ligado al IPC) para la subida anual del alquiler. Sin embargo, la ley japonesa (Ley de Arrendamiento de Tierras y Edificios, Shakuchi Shakuya Hō) otorga una gran protección al inquilino frente a subidas unilaterales o injustificadas.

    Imagen representativa de una mediación judicial. (Generada con IA)

    Directrices y derechos del inquilino

    • Criterio de mercado: Para solicitar una subida de renta, el propietario debe justificar que el precio actual ha quedado desfasado debido al aumento de impuestos sobre la propiedad, fluctuaciones de la economía o cambios significativos en los precios de alquiler del entorno urbano.

    • El inquilino puede rechazar la subida: Si el arrendador propone un incremento y el inquilino no está de acuerdo, este no está obligado a aceptarlo ni a abandonar la vivienda.

    • Pago de la renta habitual: Si no hay acuerdo sobre la subida, la ley autoriza al inquilino a seguir pagando la cantidad de alquiler estipulada en el contrato original. Mientras siga abonando ese importe base, el propietario no puede desahuciarlo.

    • Depósito judicial (Kiyotaku): Si el arrendador se niega a recibir la renta habitual exigiendo el monto incrementado, el inquilino puede depositar el importe original en una oficina judicial (Kiyotakusho). Esto demuestra legalmente que el inquilino cumple con sus pagos y evita que se le considere moroso.

    • Resolución de disputas: Si no se llega a un acuerdo, la subida solo puede fijarse mediante mediación civil (Chotei) o mediante sentencia de un tribunal, donde un perito evaluará si el aumento es razonable según el valor real de mercado.

    Tipos de contrato

    El grado de protección depende también de la modalidad contractual:

    1. Contrato estándar (Futsu Shakuya): Es el más habitual. Se renueva automáticamente (por lo general cada 2 años) y el arrendador no puede imponer aumentos arbitrarios ni negarse a renovar sin una causa justa legalmente justificada.

    2. Contrato de duración determinada (Teiki Shakuya): Tiene una fecha de finalización fija sin renovación automática. Al vencer, el contrato termina y, si se quiere formalizar uno nuevo, el propietario puede fijar la nueva renta que desee sin las restricciones del contrato anterior.

    Sinceramente: Creo que todo esto, el tipo de contrato y sobre todo  los mecanismos de mediación, son algo que nos iría «de perlas» en la sociedad española.
    Mañana abordaremos, para finalizar, el tema de los precios. ¿Qué tan caros son estos alquileres?