Etiqueta: autorías

  • Manuel Almeida

    Manuel Almeida

    Ayer lo mencioné y hoy cumplo promesa. Hablemos de Manuel. Empiezo por el final.
    Manuel Almeida devolvió la vida al cosmos, el 14 de julio de 2020 con tan solo 58 años de edad.
    Si quieres saber la amplitud de la persona, puede que lo mejor sea darse una vueltecita por su página en Wikipedia (Ya sabes, no todo el mundo tiene una página en Wikipedia). Y es que aunque aquí me voy a centrar en su faceta de bloguero, Manuel, fue mucho más: Cronista musical, cantautor, periodista redactor en la Gaceta de las Palmas, La Provincia, Canarias 7, La Tribuna de Canarias… (¿Hace falta decir que era canario?)

    Curiosamente, él fue el culpable de que un año o un año y medio después de integrarme en la plataforma Blogger, cerrara el que fue mi primer blog (Condición Humana) y abriera un espacio con WordPress (fíjate que digo con WP y no digo en WP). Alquilé mi espacio hosting y me aventuré a tratar de aprender los entresijos de esta máquina, alojada en mi propio sitio. Otros proyectos me distrajeron y finalmente lo dejé; no antes de haber mareado hasta el infinito al pobre Manuel, que amablemente respondía a mis consultas. Solo con eso, ya se ganó el cielo, creedme. Claro que eran otros tiempos y los «locos de la colina» no abundaban tanto.

    Su blog MANGAS VERDES es mítico en la historia de la blogosfera española. Activo entre 2004 y 2014, con el que consiguió seis premios internacionales, entre ellos el de Mejor Comunicador en Internet, otorgado por la Asociación de Usuarios de Internet (AUI) en 2010, Mejor Blog Español en los premios 20Blogs, del periódico 20minutos en 2008 o el Premio Especial del Jurado de los premios bitacoras.com en 2008.

    Supongo que la empatía floreció a través de la fotografía. Yo un profesional en el final de su carrera, él un inmenso aficionado lleno de entusiasmo.
    Ahora que estoy de nuevo buceando en los entresijos de esta máquina, me he acordado de él. Sé que vive en el corazón de mucho entusiasta de la blogosfera.
    Un par de años antes, cuando ya lidiaba con la enfermedad, dejó inactivo su blog de siempre para abrir uno, de caracter mas personal y bitacórico. Con su nombre como titulo y que podeis encontrar AQUÍ.  No os perdáis la última entrada, «conversaciones entre dos mundos».  Con el borrador escrito a mano en una libreta.
    Alguien se ocupa de mantener su espacio, en un estado latente, facilitando su recuerdo.

    Un saludo a todos, Ricard.

  • La IA y la crísis editorial que provoca

    La IA y la crísis editorial que provoca

    La llegada de la inteligencia artificial generativa ha desencadenado una crisis en el sector editorial debido a la creciente dificultad para verificar si un libro ha sido escrito por un ser humano. No me gustaría estar en esa situación y tener que andar demostrando constantemente que mis letras, son fruto de mi imaginación y mi esfuerzo.

    Casos recientes y sospechas: Ejemplos como la cancelación de contratos millonarios (Jerry Falade, Mia Ballard) o la controversia sobre ventas masivas (Daggermouth) muestran cómo la sola sospecha de usar IA ya tiene serias consecuencias económicas y reputacionales para los autores.

    El dilema de la autoría y la zona gris: Aunque el sistema editorial siempre ha funcionado basándose en la confianza, la IA genera incertidumbre sobre dónde acaba la ayuda tecnológica y empieza la autoría real (usos para corregir, estructurar, investigar o escribir párrafos).

    Posición de las editoriales: Grandes grupos (Simon & Schuster, Penguin Random House) defienden la creatividad humana frente al uso no autorizado de sus obras para entrenar IA, pero reconocen el valor de la tecnología para optimizar ciertos procesos. Además, enfrentan la amenaza de la «AI slop» (producción masiva y barata de libros de baja calidad que saturan plataformas como Amazon).

    Detectores poco fiables y vacuidad legal: Los detectores de IA actuales generan falsos positivos y no ofrecen pruebas definitivas. A nivel legal, en EE. UU. el contenido creado 100 % por IA no tiene derecho de autor (copyright), pero no hay normas claras sobre el trabajo híbrido o asistido.

    Inseguridad y rol de los agentes: Los agentes literarios se han visto forzados a actuar como «policías de la IA», implantando políticas muy dispares que van desde la prohibición absoluta hasta la tolerancia de usos auxiliares, lo que crea inseguridad en los escritores

    La verdadera crisis del sector no es solo que la tecnología pueda escribir libros, sino la pérdida de certidumbre sobre la autoría y la falta de un marco consensuado que proteja la creatividad humana sin penalizar injustamente el uso legítimo de las herramientas tecnológicas. Podríamos resumirlo en aquello tan repetido de que las herramientas son para ayudar al ser humano y no para sustituirlo, pero… ¿Estamos seguros de esto? No parece ser lo que piensa la robótica.
    Tampoco puedo dejar de pensar en el fenómeno Amazon: Decenas de miles de libros autopublicados sin la supervisión imprescindible que vele por unos estándares de calidad exigibles y que a la postre resulta, todo ello, en un inmenso estercolero literario.