Las florecillas a los lados del camino

Estos días en que las borrascas, van una tras otra como penitentes en un vía crucis, el entorno húmedo y frío invita muy poco al paseo. La lluvia cae inmisericorde sobre los prados y caminos. Charcos y barrizales parecen paisaje del inframundo y aunque no se la causa, pues afortunadamente nunca he vivido ninguna, me traen a la mente batallas y guerras.
Estos días llueve y llueve mucho y la verdad es que, después de unos años de sequía en mi lugar, todo parece indicar que este verano no habrá restricciones. Y al mismo tiempo pienso en como la munificencia que suponen estas aguas, permitirán que dentro tres meses, cuando arranque la primavera, mis “modelos” favoritas me esperarán alegres y coloridas a los lados de los caminos. Es entonces cuando mi cámara canta contenta al ritmo del obturador.
Deja un comentario