Cuando digo que lo que realmente me da miedo, no es la Inteligencia Artificial, sino la estupidez natural, sé que me hago pesado por lo frecuente de la frase. Pero es que me resulta inevitable. Circula un discurso, no sé si suficientemente fundamentado o no, pero sin duda interesado, dirigido a crear una psicosis social de miedo apocalíptico. En la cultura española hay un refrán apropiado: «Cuando el río suena, agua lleva».
Acudir a un refrán popular, puede que parezca poco intelectual, pero lo que no es, sin duda, es un error. Hay más sabiduría de lo que parece en la sabiduría popular. Y por eso y otros argumentos de peso, a mi jamás se me ocurriría poner en duda lo peligroso que es el juguete y algo debe haber ocurrido y que difícilmente sabremos, para que los agentes más importantes de este asunto, se hayan puesto de acuerdo para lanzar una alerta. OpenAI, Anthropic, Google(DeepMind), Meta e incluso la china DeepSeek, levantan al unísono la bandera roja de la alerta. Según ellos, la velocidad con la que evoluciona esa tecnología, empieza a ofrecer la misma impresión que la que tiene un conductor cuesta abajo, cuando se da cuenta de que el acelerador ha quedado trabado y los frenos se muestran ineficaces.
Esto es lo que a veces cuesta entender: No es el niño que han creado, lo que les resulta aprensivo, sino la velocidad con la que ha aprendido a caminar, hablar, montar en bici, etc.
Su pregunta clave es: ¿Lo podremos seguir controlando?
Y es entonces cuando ocurre algo que, no recuerdo haya ocurrido nunca antes en la historia: Empresas que mueven capitales enormes, y cuya competencia es feroz, proponen y acuerdan un frenazo, para repensar la futura trayectoria.
Y es en este punto cuando entra en juego la más que manida (y demostrada) estupidez humana. Y esta vez cristaliza en un tipo despreciable, egocéntrico y cuyo lema es «America First» lo cual, en el idioma de los que comprenden, no siginifica otra cosa que «Donald First». Y cristaliza mostrando una oposición radical contra la desaceleración del desarrollo de la Inteligencia Artificial. ¿Su razón? —No tiene otra; solo que puede poner en peligro la supremacia tecnológica de ese «prado de paz» que son los Estados Unidos.
Esa mente enferma, en un cuerpo ya gastado, sigue siendo el auténtico peligro apocalíptico que soportamos.
Que sus procesos biológicos, nos concedan paz, cuanto antes. Un deseo poco elegante que no tengo reparo en confesar.
¿Quieres ofrecerme tu opinión al respecto?
Es simplemente extraordinario la exactitud de nuestro sistema solar. No hay nada, aunque lo hayas visto antes, que no te…



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