Mes: agosto 2026

  • Gutenberg

    Gutenberg

    Un hermoso nombre para un editor de textos y mucho más.

    Me acabo de comprar este librito. Hasta ahora he ido aprendiendo todo lo relacionado con plantillas y también con contenido; la forma de componer, distribuir y ordenar los textos y los elementos de una entrada (o de la plantilla) tirando de intuición.
    Este proceder tiene una ventaja y un inconveniente. La ventaja es que llegas «con profundidad» (la que da la experiencia de la prueba, error, corrección y acierto) y por otro lado, tiene el inconveniente de que «chupa tiempo» que es un contento.
    Un libro para aprender los controles de vuelo. Porque, volamos con WordPress.

  • A un mes del tortazo.

    Según el monitor de salud que llevo en la muñeca, desde que tuve la caída (hoy hace un mes), esta pasada noche es la que más horas he dormido.
    Cuatro horas y trece minutos.
    En algunas noches, la calidad del sueño era tan deficiente que los sensores y sus algoritmos no lo entendían o no lo detectaban como sueño. En cualquier caso, y en otro orden de cosas, puedo decir que el dolor va remitiendo.
    Al parecer, solo el especialista en maxilofacial puede autorizarme de nuevo el uso de la CPAP. (Está de vacaciones y no tiene sustituto. Hospital Josep Trueta, Girona).

    Edición añadida (20:02)

  • Consciencia y medicina china

    Lo que la medicina tradicional china puede enseñarnos sobre la “consciencia sana”

    A middle-aged Asian woman with her arms outstretched and a happy expressionChay_Tee/Shutterstock

    Autoría: Antonio Martín, Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón IiSGM ; Universidad Nebrija

    Hoy en día, la neurociencia considera la conciencia como un mecanismo que está encerrado en el cerebro, como algo que nos permite ser conscientes de información que, de otro modo, sería inconsciente. Esta visión se sustenta en una suposición: que la conciencia es un mecanismo autónomo y autosuficiente, una entidad oculta a la espera de ser localizada y explicada.

    Mi propia investigación siguió inicialmente esta línea de pensamiento, considerando la conciencia como un programa cognitivo creado por áreas concretas del cerebro humano. Sin embargo, el problema de concebir la conciencia como algo tangible es que, en realidad, no podemos “ubicarla”.

    Los investigadores han bautizado esto como el “problema difícil de la conciencia”: ¿cómo es posible que los mecanismos cerebrales físicos se experimenten subjetivamente en lugar de ser meramente inconscientes?

    La medicina tradicional china concibe la conciencia de una forma totalmente diferente. No la ve como un mecanismo o una entidad, sino como una “luz” que brilla cuando nuestro universo interior está en armonía.

    Según esta visión, la conciencia no puede localizarse, extraerse ni estudiarse de forma aislada, ya sea un cerebro en un laboratorio o un programa en un ordenador. En cambio, se asemeja más a una cualidad que una persona puede poseer, similar a conceptos como la salud o la belleza. Al igual que la salud y la belleza, la conciencia puede aparecer y desaparecer, pero su luz brilla con mayor intensidad cuando todo el conjunto cuerpo-mente está en equilibrio.

    La conciencia en la China antigua

    Las primeras referencias al concepto de conciencia en China se remontan a hace aproximadamente 2 200 años, en el Canon Interno del Emperador Amarillo (黃帝內經; HuangDi NeiJing), que explica el concepto de lo sagrado que se manifiesta, conocido como luz espiritual (; Shen).

    A diferencia de la palabra china contemporánea para “conciencia” (意識; YiShi) –que está influenciada por el concepto de “atención” de la psicología cognitiva occidental–, el concepto tradicional se refiere a una fuerza misteriosa del universo presente en los seres vivos.

    Aunque se considera que la conciencia está coordinada por el corazón, esta surge de la armonía y la conexión de todos los órganos. No puede localizarse ni separarse de los procesos corporales. Por lo tanto, cuando la conciencia brilla con intensidad (神明; ShenMing), una persona encarna un estado óptimo de salud y sabiduría.

    En términos físicos, una conciencia sana se manifiesta no solo como vigilia, estado de alerta y capacidad de respuesta, sino también como ojos brillantes, claridad mental y una presencia consciente.

    Cinco personas haciendo ejercicio en un parqueActividades como el tai chi pueden ayudar a desarrollar una conciencia sana.
    Cheng Shi Song/Unsplash

    Por el contrario, cuando se rompe el equilibrio, la conciencia ilumina un campo más reducido y surgen perturbaciones. En la medicina tradicional china, las perturbaciones y la falta de armonía se producen cuando se pierde el equilibrio natural entre los órganos, como el corazón y el hígado.

    Las consecuencias son la falta de atención o la indiferencia hacia el entorno, trastornos del sueño, falta de creatividad o de sentido en la vida, sensación de irrealidad, ansiedad, impulsividad, aislamiento social, dolor de cabeza y fatiga.

    Esto conduce, en última instancia, a la “enfermedad del espíritu y la mente” (神志病; ShenZhiBing), un estado que se corresponde con el concepto occidental de mala salud mental o enfermedad mental.

    Conciencia y salud mental

    Tanto en la tradición occidental como en la tradicional china, la salud mental puede definirse, en términos generales, como un “estado de bienestar que permite a las personas hacer frente al estrés normal de la vida y desenvolverse de forma productiva”. La gran diferencia radica en dónde se sitúa ese “bienestar”. En las tradiciones occidentales, la salud mental está regida principalmente por la mente. En la medicina tradicional china, una conciencia sana surge de la armonía entre el cuerpo y la mente en su conjunto.

    Las tradiciones chinas pueden, por lo tanto, enseñarnos cómo proteger la salud de nuestra conciencia a través de una serie de enfoques holísticos diferentes. Muchas de estas prácticas ya le resultarán familiares. Pueden adoptar la forma de actividades como la meditación, la atención plena o el yoga, o de hábitos cotidianos como la alimentación y el sueño.

    Cualquiera que haya viajado a China y haya paseado por un parque se habrá sorprendido al ver a tanta gente, sobre todo personas mayores, practicando tai chi en grupo. El tai chi es un arte marcial antiguo que combina movimientos lentos y fluidos con respiración profunda y concentración mental. Su práctica ha demostrado ser muy prometedora para mejorar el equilibrio, reducir el estrés y fortalecer el cuerpo sin impactos.

    En lo que respecta al sueño, las sociedades modernas chinas y occidentales tienen problemas similares, especialmente en nuestra era actual de teléfonos inteligentes e hiperconectividad. Sin embargo, China está recurriendo a su antigua visión tradicional de la salud mente-cuerpo y se está esforzando por desarrollar políticas que promuevan activamente la salud del sueño.

    Dar prioridad al sueño mediante prácticas como una adecuada higiene del sueño protege directamente tanto nuestra salud física como mental. En concreto, protege contra las enfermedades cardíacas y potencia nuestras capacidades cognitivas.

    Todos podemos aprender mucho de la antigua concepción china de la conciencia, que considera la mente y el cuerpo como un todo inseparable y creó actividades que reflejan esta idea.

    Aunque muchos de nosotros practicamos habitualmente actividades de atención plena –ya sea tai chi, meditación, yoga u otras–, es importante recordar por qué existen estas prácticas en primer lugar. Lejos de limitarse a ejercitar o relajar el cuerpo o la mente, ofrecen una forma de unificar y armonizar todo nuestro ser, con el objetivo de fomentar una conciencia brillante y saludable.The Conversation

    Antonio Martín, Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Gregorio Marañón, Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón IiSGM ; Universidad Nebrija Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation

  • Joe

    Joe

    John Robert Cocker, al que conocemos y recordamos como Joe Cocker, aquel chico de los movimientos estrambóticos en el mítico festival de Woodstock 69. Aquel de aquella voz áspera y rota, ha querido personarse hoy mientras buscaba información sobre la enfermedad que, gracias a… la medicina (dejemos a dios en paz) yo pude superar y acabó con él tres años después (2014) de que a mí me dieran el alta (2011).

    He podido rescatar de ese enorme baúl de los recuerdos que es YouTube, el registro de una de sus últimas actuaciones. Sí, porque básicamente es donde están aquellos que pagaron su deuda con la vida y que, por la causa que sea, un día, una vez, movieron nuestro corazón. Están en ese espacio de la consciencia compartida que ocupan cosas tan nimias para algunos y tan sagradas para otros,  como el amor, la compasión, la amistad, la empatía…

    «Con un poco de ayuda de mis amigos» es el título de esta canción «cucaracha» (Beatles) de cuyo tema, el de la canción,  Joe era un doctorado. Su lucha con las sustancias, le hizo saber como a pocos el valor de la ayuda de la amistad. Escuchémoslo, recordémoslo, revivámoslo:

    foto: Jeff Hochberg en Rolling Stone

  • Reflexiones de fin de semana

    Esta semana ha sido fructífera en cuanto al blog se refiere. Me mueve un afán de «no continuismo» en relación con la línea que venía siguiendo en Blogger. Las palabras clave son sencillez, minimalismo, limpieza y aquello filosófico del menos es más.

    Ya son diecisiete las plantillas que he probado, manipulado y guardado en mi espacio «Mis Temas». Debo reconocer que me «excita» esta forma de manipular las plantillas, sin tocar el código y simplemente a base del «amadodiado»  sistema de bloques tan propio aquí en WordPress. Y en este sentido, tambien he descubierto la forma de tener la posibilidad —a la hora de escribir y publicar una entrada— de poder usar el otra vez mencionado, sistema de bloques o bien un editor de texto parecido al que tienen las gentes de Blogger o a un Word  sencillo. Aunque debo decir que el sistema de bloques que al principio me parecía un engorro, ahora cada vez me convence más.

    Nos quedamos con esta plantilla y prescindimos de lo que antes, (lo reconozco) tanto me gustaba: blogrolls, comentarios recientes, y un sinfín de paridas, en barras laterales o pies de blog. En realidad, aquí, que hay otros métodos basados en el escritorio (panel de control) no sirven para nada o bien poco. Nada. El contenido y ¡va que chuta!

    Las famosas «imágenes destacadas»
    Hablemos de ellas:
    Las preferencias de la plataforma son, que las uses cuanto más mejor. Luego explico la razón.
    Mi preferencia es, (y soy fotógrafo; quizás por eso) usarlas lo menos posible. Pienso que la «vistosidad» de un blog se consigue con más eficacia cuando se aplica la idea del menos es más.

    WordPress no puede obligarte, pero no te lo pone fácil. Si no hay imagen destacada, tampoco hay miniatura en los lectores de RSS o en los blogrolls que te mencionan.
    La razón: Es un tema comercial. Tú en esta casa tienes un espacio limitado por la modalidad de tu cuenta: 1Gb si eres gratuito, 6Gb si eres personal y 13 Gb si eres premium…
    Pues bien, en una entrada algunas imágenes pueden ser incrustadas desde una URL externa, pero las imágenes destacadas, no. Estas deben ser subidas a tu espacio y por lo tanto, consumen parte de ese espacio. Como no sepas la forma de editar las fotos para que pesen lo menos posible, verás tu espacio reducido en poco tiempo.

  • Retransmisión: Lanzamiento del Telescopio Nancy Grace Roman

    Retransmisión: Lanzamiento del Telescopio Nancy Grace Roman

    Aquí disponemos de una ventana de video, retransmisión en directo, del lanzamiento. Atentos al reloj (en el video) que marca el tiempo restante para el lanzamiento. En principio a las 12:20 hora europea
    Una vez finalice la retransmisión, dejaremos el post, por si NASA sigue ofreciendo la información en diferido o bien procuraré encontrar si hay una alternativa.

     

  • De dos en dos

    Los eclipses suelen presentarse en pares. Dos veces al año, durante una temporada de eclipses que dura aproximadamente 34 días, el Sol, la Luna y la Tierra pueden alinearse casi por completo. Entonces, las fases de luna nueva y luna llena , separadas por poco más de 14 días, crean un eclipse solar y uno lunar. Sin embargo, rara vez la alineación tanto en luna nueva como en luna llena durante una misma temporada de eclipses es lo suficientemente cercana como para producir un par con eclipses solares y lunares totales. Lo más frecuente es que los eclipses parciales formen parte de cualquier temporada de eclipses. Pero la última temporada de eclipses de 2026 produjo este par, con dos semanas de diferencia, de un eclipse solar total el 12 de agosto (arriba) y un eclipse lunar casi total la noche del 27 al 28 de agosto. En luna nueva, el eclipse solar fue capturado en Peñafiel, España, cerca del comienzo de la totalidad en esta imagen compuesta HDR, que revela un destello de perlas de Bailey y una corona solar dorada . En la siguiente luna llena, el profundo eclipse lunar parcial fue registrado desde Sèvres, Francia. Esta imagen, también compuesta en HDR, muestra este eclipse parcial cerca de la mitad de su fase máxima del 93%, por lo que aproximadamente la mitad del disco lunar visible aparece oscurecido y enrojecido dentro de la sombra umbral de la Tierra . La próxima temporada de eclipses incluirá un eclipse solar anular el 6 de febrero de 2027, junto con un eclipse lunar penumbral el 20/21 de febrero.

    Crédito y derechos de autor de la imagen del par de Eclipse : Gwenaël Blanck