
Nada hay más brillante en el universo, que la inteligencia de algunos funcionarios, excepto la explosión de una supernova. Pero ya sabemos que la cuestión de las lenguas oficiales de este país es tema de la famosa «energia oscura». Que sepa el lector que a la energía oscura, también se la conoce como: Constante cosmológica Λ (Lambda) Una denominación introducida originalmente por Albert Einstein en sus ecuaciones de la relatividad general, y que representa una densidad de energía intrínseca del espacio que permanece constante, como constante permanece la ignorancia sobre la riqueza lingüística que supone que varias lenguas convivan en una sociedad.
Al funcionario al que se encargó la confección del letrerito que pueden ver en la imagen, le pareció más rebuscado (y por tanto, en su mente estropeada, le pareció más intelectual) utilizar el verbo «arreplegar» en vez del indiscutiblemente correcto «recollir», que es el que usted y yo oiremos en la calle, en casa, en el bar y en la oficina.
Arreplegar significa específicamente coger o recoger cosas exactamente igual que recollir; pero cuando el catalán usa «arreplegar» se está refiriendo a un modo de recoger juntando cosas que están esparcidas (escampades), dispersas o abandonadas. También puede usarse en contextos informales, como un eufemismo de algo que no vale nada. —Ets un arreplegat— (eres un arreplegat).
En fin, quizás lo que ocurre es que nuestras cartas, son para Correos, cosas abandonadas y esparcidas por no sé dónde.


Deja una respuesta